Guía de papel · Flyers · España
Paso 2 del configuradorElige el papel de tu flyer
Compara gramajes y acabados por tacto, rigidez y uso. Después lleva tu elección al configurador.
Qué indica el gramaje
El gramaje expresa la masa de un metro cuadrado de papel. No es lo mismo que el grosor: dos papeles con el mismo gramaje pueden tener distinto espesor, rigidez y tacto por su composición y fabricación.
- Piensa cómo se entregaPara reparto abundante o para incluir el flyer en un envío suele interesar una pieza ligera. Si se entrega en mano como material comercial, puede convenir más cuerpo.
- Decide cuánto debe durarUn flyer de consulta puntual no exige la misma rigidez que una carta breve, una ficha o una pieza destinada a conservarse.
- Elige el acabadoEl brillo refuerza el contraste visual. El mate reduce reflejos. Un papel sin estucar ofrece un tacto más natural y suele aceptar mejor la escritura.
La unidad, sin confusiones
- g/m²
- Gramos por metro cuadrado. Es la forma habitual de indicar el gramaje.
- Gramaje
- Masa superficial del papel, no medida directa de su grosor.
- Acabado
- Tratamiento o superficie perceptible, como brillo, mate o sin estucar.
Compara primero el uso y la rigidez. El acabado se elige después, según el aspecto y si alguien tendrá que escribir sobre la pieza.
Tabla de gramajes para flyers
Estas categorías describen el comportamiento general que cabe esperar. La rigidez real también depende del tipo de papel, el sentido de la fibra y el proceso de fabricación.
| Gramaje | Sensación orientativa | Puede encajar si buscas | Conviene revisar |
|---|---|---|---|
| 90 g/m² | Ligero y flexible | Una pieza de reparto breve o un inserto | Puede tener menos cuerpo para una presentación cuidada |
| 115 g/m² | Ligero, con algo más de consistencia | Reparto con mejor presencia que un papel muy fino | Haz una prueba si llevará mucha tinta por ambas caras |
| 135 g/m² | Intermedio | Equilibrar manejabilidad y cuerpo en un flyer habitual | Comprueba el tacto con una muestra si la rigidez es decisiva |
| 170 g/m² | Consistente | Una pieza promocional con más presencia | Valora el hendido si el diseño incluye un pliegue |
| 250 g/m² | Rígido, cercano a una cartulina | Una pieza para conservar, una ficha o una invitación sencilla | No es la opción más flexible para reparto masivo |
| 300 g/m² | Muy rígido | Una pieza corta con comportamiento de tarjeta | Confirma que la imprenta admite el formato y el acabado elegidos |
Si el resultado depende mucho del tacto, pide o consulta una muestra física. Una pantalla no permite valorar la rigidez, la textura ni el reflejo real del papel.
Brillo, mate o sin estucar
El acabado cambia la lectura, el tacto y la forma en que se perciben las imágenes.
Brillo
Puede dar una apariencia más intensa a fotografías y colores. También produce más reflejos bajo una luz directa.
Mate
Ofrece una superficie menos reflectante y una lectura cómoda. Encaja cuando texto e imagen comparten protagonismo.
Sin estucar
Tiene un tacto más natural. Es una opción a considerar si el flyer debe poder escribirse, aunque conviene probar el útil de escritura concreto.
Lleva la elección al configurador
Selecciona el producto, el formato y el papel. Podrás revisar el resumen antes de continuar.
Preguntas sobre papel para flyers
¿Qué gramaje elegir para un flyer?
Depende de cómo se repartirá y cuánto tiempo debe durar. Un gramaje ligero facilita el reparto. Uno intermedio aporta más cuerpo. Los gramajes altos se comportan más como una tarjeta. Si el tacto es importante, compara muestras antes de imprimir.
¿Más gramaje significa más calidad?
No necesariamente. Significa más masa por metro cuadrado, pero la calidad percibida también depende del papel, la impresión, el acabado y si la elección encaja con el uso.
¿El gramaje y el grosor son lo mismo?
No. El gramaje mide masa por superficie. El grosor mide la distancia entre las dos caras del papel. Dos papeles del mismo gramaje pueden tener espesores distintos.
¿Qué acabado permite escribir mejor?
El papel sin estucar suele ser la opción más sencilla para escribir. Aun así, el resultado cambia según el bolígrafo, lápiz o rotulador, por lo que conviene probar una muestra.