Una elección rápida según la pieza
Flyers para repartir
En un flyer de reparto importa el equilibrio entre presencia y facilidad de manejo. Un papel flexible ocupa menos volumen en el transporte y se entrega con comodidad. Si la pieza presenta una promoción breve y tendrá una vida corta, no necesita comportarse como una tarjeta. Si debe permanecer varios días en un mostrador o incluir una imagen de producto importante, algo más de cuerpo puede ayudar.
No olvides que el formato también cambia la sensación. Una hoja grande se dobla de forma distinta a una pequeña aunque compartan gramaje. Puedes revisar medidas y usos en la guía de formatos de papel.
Folletos plegados
El papel de un folleto debe pasar por el plegado sin romper la capa impresa. Cuanto más rígido sea, más importante resulta consultar si la imprenta recomienda hendido. El hendido crea una línea controlada para facilitar el doblez. También conviene evitar textos pequeños, logotipos o caras justo sobre la línea de pliegue.
Si el folleto incluye varias caras, pide o descarga la plantilla exacta. El orden de los paneles cambia según el tipo de plegado. Un gramaje adecuado no corrige una imposición equivocada ni una zona segura mal planteada.
Menús y cartas
Un menú de un solo uso puede ser ligero. Una carta que pasa de mesa en mesa necesita resistir más manipulación. En ese caso también importa el acabado superficial. Algunos acabados facilitan la limpieza, pero pueden cambiar el tacto, el brillo y la posibilidad de escribir. Pregunta por las opciones reales y por el cuidado recomendado antes de decidir.
Tarjetas e invitaciones
Las piezas pequeñas suelen agradecer mayor rigidez porque se sostienen por un borde y se guardan en bolsillos o carteras. Aun así, el gramaje no define toda la calidad. Un papel con textura, un papel de gran volumen o una cartulina estucada pueden ofrecer resultados muy distintos aun cuando la cifra sea parecida.